Fortalecen formación en inclusión y apoyo al trastorno del espectro autista
Fabiola Rico
30 sept
2 min de lectura
Actualizado: 2 oct
La jornada abordó los criterios de DSM-5-TR, niveles de apoyo y herramientas de intervención sensorial y conductual.
El pasado Jueves 24 de Septiembre, se llevó a cabo la jornada de capacitación "Autismo e Intervención", organizada como parte de las actividades de formación integral y prácticas profesionales e impartida por la psicopedagoga Mara Alejandra Domínguez Rodríguez. El encuentro, abierto a la comunidad universitaria, tuvo como objetivo brindar herramientas teóricas y prácticas que permitan comprender el espectro desde una mirada clínica, humana y contextual, abordando los criterios del DSM-5-TR, niveles de apoyo y herramientas de intervención sensorial y conductual.
Durante la sesión se revisó la definición de autismo de acuerdo con el DSM-5-TR, entendido como un espectro continuo y no como categorías aisladas. Se explicó que este manual es el referente clínico para establecer criterios diagnósticos, niveles de apoyo y códigos de identificación, y que su actualización permitió unificar condiciones que antes se clasificaban por separado.
Uno de los ejes centrales fue la explicación de los tres niveles de apoyo, Nivel 1 que requiere apoyo, Nivel 2 que requiere apoyo sustancial y Nivel 3 que requiere apoyo muy sustancial. Se analizó como las dificultades en la comunicación social, la flexibilidad conductual, la compresión de normas implícitas y la autonomía impactan en la vida diaria de las personas, desde la infancia hasta la vida adulta.
Asimismo, se abordaron a profundidad los desafíos sensoriales, diferenciando entre hipersensibilidad e hiposensibilidad a estímulos como luz, sonido, texturas, olores y temperatura. Se explicó cómo un perfume, una luz blanca, el sonido de una aspiradora o una textura de alimento pueden generar malestar, ansiedad, evitación o búsqueda intensa de sensaciones, y cómo estas respuestas suelen confundirse con conductas desafiantes o mala conducta.
El espacio permitió el intercambio de experiencias de familiares y practicantes, quienes compartieron casos reales sobre comunicación no verbal, uso de lenguaje instrumental, apego a rutinas, selectividad alimentaria y conductas reactivas ante la pérdida de objetos significativos como una tableta. Estas historias permitieron reflexionar sobre la importancia de no asumir, observar los detonantes, preguntar a la familia y entender que detrás de cada conducta hay una necesidad de comunicación. Se concluyó que cada caso es diferente, que no existe una intervención única y que el acompañamiento debe ser personalizado, empático y centrado en el bienestar, la seguridad y la dignidad de la persona.
Gracias por la invitación y la nota, soy Psicóloga Mara Alejandra Dominguez Ced.Prof.4992846, orgullosamente egresada de UABC V generación.